La autoestima es la valoración que hacemos de nosotras mismas: cómo nos hablamos, cómo nos percibimos y cuánto creemos que merecemos. No es solo “sentirse bien”, sino la base desde la cual tomamos decisiones, ponemos límites y construimos relaciones más sanas.
Nuestra autoestima influye en:
Cómo nos tratamos.
Qué relaciones aceptamos.
Cómo respondemos a los desafíos.
Nuestra capacidad de poner límites.
La forma en que nos cuidamos por dentro y por fuera.
Cuando es baja, solemos sentir inseguridad, miedo al rechazo, autocrítica excesiva y desconexión con nuestras propias necesidades.
Cuando la trabajamos… nuestra vida cambia: aparece la calma, la claridad, la confianza y la capacidad de elegir desde el amor propio, no desde el miedo.
Regalarte algo sin una ocasión especial envía un mensaje directo a tu cerebro:
“Merezco cosas buenas sin tener que ganármelas.”
Puede ser un ramo de flores, un café especial, un masaje, un libro bonito o ese tratamiento facial que llevas meses postergando.
Ejemplo: comprar flores un martes cualquiera para iluminar tu salón.
Beneficio: refuerza la idea de que eres valiosa por el simple hecho de existir, no por lo que haces.
En lugar de enfocarte en lo que “no encaja” en los estándares sociales, practica agradecer su función, no solo su forma.
Ejemplo: “Gracias piernas por llevarme todos los días”, “Gracias estómago por digerir”, “Gracias ojos por permitirme ver cosas bonitas.”
Beneficio: mejora tu relación con tu cuerpo, reduce la autocrítica y cultiva una mirada más compasiva.
No es ejercicio para “rendir” más, sino para conectarte contigo.
Antes de mirar el móvil, estira tu espalda, cuello y piernas de forma suave y con respiración. Hazlo con suavidad: gira hombros, abre pecho, respira profundo, estira brazos y espalda.
Beneficios:
Aumenta la presencia.
Reduce tensión.
Refuerza la sensación de cuidado propio.
De este modo, empiezas el día tratándote bien, envías a tu sistema nervioso señales de calma y fortaleces tu amor propio y reconoces tu propia presencia.
Es una manera de recogerte antes de dormir.
Ejemplos:
“Hoy hice lo mejor que pude.”
“Aunque hoy haya sido difícil, sigo aquí.”
“Estoy aprendiendo a acompañarme.”
Beneficio: reduce la autocrítica, regula el estrés y refuerza la autoaceptación.
Quédate solo con lo que te nutre, te inspira o te hace sentir bien.
El contenido que consumimos afecta más de lo que pensamos.
Ejemplos: dejar de seguir cuentas que generan comparación, culpa o exigencia.
Beneficio: mejora la autoimagen, reduce la comparación social y libera espacio mental.
Un vision board es un collage visual (físico o digital) con imágenes, frases y colores que representan aquello que deseas construir en tu vida.
No es para exigirte, sino para inspirarte.
Ejemplos: fotografías de lugares donde quieres ir, hábitos que quieres cultivar, colores que te transmitan calma, frases que te conecten contigo.
Beneficio: te ayuda a clarificar tus deseos, fortalecer tu motivación y sentir que tu vida tiene dirección.
Igual que consolarías a una amiga, pero contigo.
Ejemplo: “Sé que hoy está siendo difícil, pero estoy aquí contigo. Vamos paso a paso.”
Beneficio: desarrolla autocompasión, regula emociones intensas y refuerza el vínculo contigo.
Prepararte una comida o merienda rica es un acto de autocuidado profundo.
Ejemplos: tu pasta favorita, un desayuno especial, un postre casero, una cena reconfortante.
Beneficio: refuerza la idea de que mereces bienestar y nutre tu cuerpo desde un lugar amable.
Un recordatorio para bajar la autoexigencia.
Ejemplos: te equivocaste en un email → “no pasa nada”; no te dio tiempo a todo → “no pasa nada”.
Beneficio: reduce la presión interna, normaliza el error y fortalece una relación más saludable contigo.
Es una demostración de autonomía y autocuidado.
Beneficio: aumenta tu sensación de independencia, fortalece tu relación contigo y reduce la necesidad de validación externa.
Ejemplo: un plan contigo mismx, palomitas y una película que te apetece de verdad.
Puede ser una joya sencilla, una pulsera, una piedra, una vela o un objeto hecho por ti.
Ejemplo: una pulsera que represente “confianza”; una vela que enciendas cada vez que quieras reconectar contigo.
Beneficio: ancla mentalmente tu compromiso contigo y marca un inicio simbólico de cambio.
Un paseo consciente para escucharte sin distracciones.
Observa tus pasos, tu respiración, lo que ves, lo que sientes. Puedes también parar conscientemente a diferenciar los diferentes olores y a escuchar los distintos sonidos.
Conecta con el momento presente, el único momento en el que estás viviendo de verdad.
Sin prisas.
Beneficio: mejora la conexión contigo, reduce ansiedad, regula el sistema nervioso y fortalece la autoescucha.
Trabajar la autoestima no es un camino de “sentirme bien todos los días”, sino un proceso de aprender a acompañarte incluso cuando no te sientes bien. No es egoísmo: es un acto profundo de responsabilidad emocional.
Un proceso de reconexión, de paciencia y de pequeños giros que suman.
Empieza por una actividad… y luego otra. Tu cambio será inevitable.