Soy Elena y acompaño a personas que atraviesan momentos difíciles, crisis o cambios importantes en su vida. Mi forma de trabajar se basa en escuchar con atención y sostener lo que surge sin juzgar, porque creo que esa conexión genuina es la base de cualquier proceso terapéutico. Cada persona es única, y observar y comprender esa singularidad me permite acompañar de manera realista, cercana y efectiva. Me considero directa y honesta, y valoro que la relación terapéutica sea un espacio seguro para ser real, con todo lo que eso implica.
He trabajado durante años en atención directa con personas que han vivido experiencias muy complejas, incluyendo víctimas de trata de seres humanos, y también he ocupado puestos de dirección, gestionando y formando equipos. Estas experiencias me han dado herramientas sólidas y sensibilidad, y sobre todo, una comprensión profunda de lo que significa sostener a alguien mientras atraviesa lo que le toca vivir, por complicado y duro que a veces pueda ser.
Mi propio camino en terapia me enseñó lo que implica trabajar de manera consciente sobre uno mismo, aceptar lo que sucede y comprender lo que siente quien busca ayuda. Esto guía mi manera de acompañar: con presencia, calidez, honestidad y sin juicios.
Trabajo desde un enfoque humanista e integrador, utilizando herramientas como IFS (Internal Family Systems) y Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Me apasiona especialmente acompañar a personas adultas mayores, reconociendo su experiencia, su historia y el valor que aportan y tienen, y apoyándolas en procesos de reflexión, transición o revisión de su vida. Adapto el proceso a cada persona y a su ritmo para que pueda sostener lo que atraviesa de forma más consciente y menos dañina.