La infancia y la adolescencia son etapas famosas por sus cambios constantes. Por eso pueden aparecer dudas, emociones intensas o dificultades sociales y/o conductuales en el día a día.
La psicología infantojuvenil ofrece un espacio seguro para comprender estas experiencias, aprender a gestionarlas y acompañar su crecimiento a través del aprendizaje mediante dinámicas, juegos y herramientas prácticas.
Trabajamos desde una mirada respetuosa, integradora y adaptada a su etapa evolutiva, a las posibles neurodivergencias y a las características individuales de cada niño o adolescente, colaborando con su entorno: familia, escuela y otros profesionales.
Dificultades como la dislexia, la discalculia o la disortografía pueden afectar el aprendizaje y la confianza de niños y adolescentes. En este espacio trabajamos para identificar sus necesidades, potenciar sus fortalezas y ofrecer estrategias que faciliten su desarrollo.
El TEA es una forma única que muchos niños, niñas y adolescentes tienen de relacionarse con el mundo. Nuestro objetivo es brindar a las personas con TEA y a sus familias herramientas que faciliten la comprensión de ambas realidades y favorezcan un acercamiento mutuo y respetuoso.
El TDAH puede afectar la atención, la impulsividad y la gestión de emociones, generando retos en casa, en el colegio y con otros. El objetivo de este espacio es desarrollar estrategias útiles para su día a día, fortalecer la autoestima y apoyar la autonomía, con guía y acompañamiento también a las familias.
Los trastornos afectivos pueden afectar el ánimo, la motivación o la forma de relacionarse. En este espacio trabajamos para entender lo que sienten, potenciar sus fortalezas y ofrecer herramientas que les ayuden a sentirse mejor.
La autoestima y el autoconcepto son clave para que niños, niñas y adolescentes se sientan seguros y capaces. En este espacio les acompañamos a explorar quiénes son, reconocer sus fortalezas y gestionar sus dudas o inseguridades, fomentando un sentido de valor y confianza personal que los apoye en su día a día.
Las Altas Capacidades representan una manera única de percibir, pensar y sentir el mundo. Muchos niños, niñas y adolescentes con AACC muestran una intensidad emocional y cognitiva que puede generar tanto grandes fortalezas como retos en su día a día. Nuestro objetivo es ofrecer a estas personas y a sus familias herramientas que permitan comprender sus necesidades, acompañar su ritmo y favorecer un desarrollo equilibrado, auténtico y respetuoso con su forma de ser.
No es necesario esperar a que sea grave para pedir ayuda. A veces, una orientación temprana evita que el malestar crezca.